Esta es una guía para el entrenador de todo lo que hace sin darse cuenta.
Áreas o funciones del entrenador
•INSTRUCTOR TECNICO: dirigiendo el entrenamiento
•MAESTRO: enseñando conocimientos e ideas
•MOTIVADOR: creando un enfoque positivo
•JUEZ: decidiendo y legislando
•DIRECTOR-LIDER: liderando a los deportistas
•ADMINISTRADOR: solucionando temas burocráticos
•RELACIONES PÚBLICAS: hablando con prensa y público
•ASESOR: aconsejando
•AMIGO: compartiendo
•PADRE O MADRE: apoyando
•CIENTIFICO: analizando, evaluando, planificando, etc.
•ACTOR: cambiando papeles
•POLITICO: relacionándose con el poder
•ESTUDIANTE: oyendo, aprendiendo, leyendo, etc.
A decir verdad son pocos los entrenadores de fútbol actuales en el mundo que consultan libros y leen y profundizan, sea sobre táctica o sea sobre literatura o sea sobre la vida misma.
Algunos ejemplos
1- Motivación
Hasta ahora nos venimos manejando con el concepto de un entrenador con un psicólogo deportivo incorporado a su equipo de trabajo. Pero que pasa si la cosa cambia? Si, como pasa la mayoría de las veces, el entrenador trabaja sin el psicólogo?
Allí es donde empiezan a cobrar importancia (y aun con el psicólogo en acción) la utilización de la psicología por parte del entrenador. UN BUEN ENTRENADOR DEBE APRENDER A OBSERVAR Y A ESCUCHAR y a darse cuenta por ejemplo por el saludo matutino , quien está igual y quien necesita algo distinto ( escucha post-práctica, palabra de aliento, derivación, etc.).
Un muy buen entrenador con el que trabajé una vez decía que un futbolista -figura y diferente volvía de una lesión y en el fútbol hay muchas verdades falsas y coaguladas, una de las cuales es “nadie pierde el puesto por lesión” .Este futbolista fue enviado al banco de suplentes por este entrenador. Y dice que en un momento del desarrollo del 1er tiempo le pregunta: ¿UD. sabe jugar al truco? (juego de naipes autóctono y argentino) y el futbolista le responde que si, entonces el entrenador le dice”yo me guardo el ancho de espadas...” (Es la carta más fuerte y de mas valor).Hace el cambio faltando 20 para el final del partido, con el partido 0 a 0 y este futbolista define el partido con un gol.
Allí podemos observar una buena estrategia motivacional del entrenador. Sencilla y contundente.
2- Respecto de la comunicación
Consideramos que condenar un error en competencia es un error, por parte del entrenador o de un compañero.
El ejemplo es el siguiente: el entrenador le dice muchas veces en cada práctica a los defensores que cuando saque el arquero rival no la deje picar ni una vez.
Saca el arquero rival en la competencia, pica una vez, dos, se la lleva el nueve, encara y gol. La cara del defensor lo dice todo....pero no conforme con eso, el entrenador le grita:”te dije que no la dejes picar!!!” , mientras la están buscando en el fondo del arco. Correcto o incorrecto?
Hablo luego con el entrenador y le pregunto porque no se lo dijo luego del partido o a lo sumo en el entretiempo y a solas. Me responde que son cosas que no puede dejar pasar. La realidad es que son chicos en formación (en este caso 17 años) pero me pregunto ¿le agregó algo al defensa esa indicación?¿no es él el primero que lo sabe?
Aquí nos metemos en el tema comunicación. Clave para el entrenador.
3- Respecto de las profecías autocumplidas y el llamado efecto pigmaleón
Tiene que ver con el sistema de creencias y sus efectos que hay en ese sujeto. Cuando el entrenador se convence de que un futbolista va a triunfar, va a hacer todo lo posible para que eso suceda y lo mismo en el reverso: cuando piensa que por más que le enseñe y le hable ese futbolista va a fracasar, entonces fracasa.
Sabemos que todo entrenador tiene sus preferidos y sus no favoritos. Hay futbolistas al que le decimos “te tiene alquilado” porque reciben indicaciones todo el tiempo y el DT no les deja pasar una. Pasa mucho por el que juega de su lado, ya que lo tiene más al alcance. El contra-argumento por parte del entrenador es” preocúpate cuando no te diga nada, cuando te hablo quiere decir que me importas”.
4- Respecto de las atribuciones de causalidad
Afectan las expectativas de éxitos o fracasos futuros y a las reacciones emocionales. Al respecto están los factores estables: capacidad, habilidad, causas internas. Y los factores externos: suerte, estado del campo, etc. Sabemos que el fútbol es un gran criadero de excusas. Por ejemplo”hoy no ligamos o no estamos ligando”, y tal vez eso no quiera decir que la autocrítica no la haga hacia adentro, en la intimidad y que públicamente se declare otra cosa, pero es un indicador. La conducta de logro está relacionada íntimamente con la ejecución, el esfuerzo, la persistencia y la elección de tareas. Hay que persistir a pesar de las frustraciones y los fracasos y nunca rendirse ni bajar los brazos .En esto, lo que transmite el entrenador es muy importante. Y los cambios a veces son señales.
5- ¿Por qué a los entrenadores les cuestan los cambios?
Seguramente porque no quieren equivocarse. Cuando un entrenador le dice que no a un juvenil en su continuidad en el club, su escena temida (que sucede a menudo) es que cuando llegue a primera en el primer reportaje se acuerde de él.
En un partido un cambio bien realizado puede cambiar el curso de un partido.
Recuerdo un entrenador que tuvo River que en el año 94 , realizó dos cambios a los 20 minutos del primer tiempo , con el equipo perdiendo 2 a 0 y lo logró empatar.
Ese mismo entrenador volvió luego a dirigir el mismo club unos años después y pareció que había perdido la audacia y la frescura a la hora de hacer los cambios.
A veces a los entrenadores les gana el miedo. Si bien es verdad que el fútbol no es como el básquet o el volley que no hay limites de cambios y se puede pedir minuto.
Pero hay cambios que los canta la tribuna y el entrenador no los ve. O jugadores amonestados que van a terminar expulsados. A veces duda a quien sacar, a veces teme que el futbolista luego se lo reproche en privado o lo que es peor públicamente tirando la camiseta o pateando el banco o yéndose al vestuario o ante el periodismo… Hay entrenadores que están pensando mas en lo que pueden perder que en lo que pueden ganar. Y los cambios hay que hacerlos pensando en ganar rendimiento y juego para el equipo.
Después está el cambio desesperado cuando el partido parece que se pierde: recuerdo un jugador que en un mundial entró faltando 3 minutos y luego le dijo a la prensa:”el DT me confundió con Cristo”. Muy gracioso.
El buen entrenador no duda mucho. El que no está rindiendo de acuerdo a la misión o a lo que él le pidió puede dar lugar a otro .Por algo son 30-16-11 futbolistas. El trabaja con todos .Un mal entrenador solo trabaja con algunos y al resto los tiene desmotivados, no dándose cuenta que los va a necesitar. Depende también que tiene en el banco....porque si no hay recambio... se pone difícil.
6- Filosofía de un buen entrenador respecto de sus futbolistas
SER Un buen futbolista.
Una buena persona.
Un buen compañero.
Un buen alumno.
Creíble y confiable.
HACER Las cosas bien dentro y fuera de la cancha.
Las metas propuestas.
Progresos.
TENER Dinero, una pareja, una familia.
Amigos, representante, etc.
FAMA – ÉXITO – GLORIA.
¿Quiero tener realmente un lugar en EL EQUIPO?
¿Estoy convencido de poder lograrlo? ¿Realmente quiero tener esto?
7- Un buen entrenador tiene una visión, evalúa y planifica
La evaluación del trabajo, en la planificación de una gran cantidad de deportes, es una de las acciones que están más abandonadas. En muchos casos la evaluación se reduce al resultado conseguido en una determinada prueba, sin sopesar otra serie de aspectos a considerar.
Hay tres tipos de evaluaciones a emplear:
•La evaluación inicial permite comprobar el punto de partida y lo que es mas importante, corroborar si los objetivos van a poder cumplirse o no. Ej.: evaluaciones físicas, medicas, técnico-tácticas y psicológicas
•La evaluación periódica ofrece una valiosa e importante información de primera mano, que proporciona al entrenador y a sus ayudantes, la ayuda necesaria para perseverar o cambiar ciertas estrategias.
Controles que exceden lo fisiológico y alcanzan aspectos técnicos, tácticos, situación real del juego, y de la misma forma para el aspecto psicológico, con el fin de determinar si la influencia del entrenamiento consigue dirigir al deportista por el camino correcto. Otras herramientas: videos por ejemplo para análisis del juego.
•La evaluación final debe comprobar que las metas iniciales se han cumplido. En este caso, el trabajo desarrollado servirá de soporte para trabajos futuros. Si la planificación fue correcta y alcanzo los objetivos planteados, entonces es para repetir.
8- Un buen entrenador motiva a todo el plantel
Es muy común ver entrenadores que no saben como motivar y que cuando recurren a un jugador que a ellos no les gustaba, no saben que decirle o les mienten. Se relaciona con el punto de las profecías. El otro día un futbolista me contaba que el DT no lo quería y en los ejercicios con pelota se la tiraba mal a propósito para que se equivoque. El no lo podía creer y pensaba que estaba muy paranoico, entonces le pidió a un jugador que lo observe y para su sorpresa el compañero le dijo después del entrenamiento “es muy evidente, no te quiere ni un poquito”….Finalmente una vez la pateó lejos y el DT lo retó delante de todos. El reconoce que le contestó porque venía acumulando hace mucho tiempo y no sabía como decírselo. Resultado? quedó todo tirante y el jugador pidió que lo vendan a otro club donde ahora triunfa. No hay mal que por bien no venga.
Conozco un gran Dt. que dice que quiere recitar el equipo de memoria (los once). Que mensaje le esta dando a sus jugadores? Esta motivando así a los suplentes? Uds. Que piensan?
9- Un buen entrenador no abusa de las cábalas
Es común ver como los entrenadores de fútbol y sus dirigidos creen en las cábalas. En realidad hay una frase que dice que la superstición es la religión de las mentes débiles.
Cuanto más crees en lo externo, sea pata de conejo, sea la cintita en el brazo, los mismos botines, etc. menos crees en vos mismo.
¿Cómo pueden sentirse los jugadores si su Dt. está todo el tiempo en el banco de suplentes haciendo los cuernitos con la mano para que el rival no haga el gol?
Si yo fuera inteligente me daría cuenta que mucho no confía en mi y que tiene que buscar afuera lo que no encuentra adentro. La suerte existe.
PERO COMO DIJO ALGUIEN ALGUNA VEZ, ES UNA HERMOSA DONCELLA QUE HAY QUE PODER CONQUISTAR!
10- Un buen entrenador es modelo, por lo que dice y por lo que hace.
No sirve decirle a tus jugadores que no le protesten al árbitro y luego hacerlo vos.
¿Qué ejemplo estás dando?
Si el DT le protesta al árbitro, les esta dando un doble mensaje por más que diga que le saca presión.
Al árbitro y su error involuntario (que a veces es a favor y a veces en contra) hay que aprender a aceptarlo como parte del juego. Y no agarrarselá con el blanco móvil del negocio.
El que no sabe perder, tampoco sabe ganar.
JOSE MOURINHO: “Por qué tantas victorias”
EVIDENCIAS EMPIRICAS
UNA FORMA DE ENTRENAR QUE NADA TIENE QUE VER CON LO QUE
SE HACE O SE DICE QUE SE HACE
LLEGADA A UN CLUB CON LA TEMPORADA EMPEZADA
-Cuando un entrenador inicia un trabajo en medio de la temporada puede optar
por dos caminos: o bien por el camino de la reacción a nivel psicológico, que
provoca reacciones efímeras a nivel motivacional (en la que no creo) o por el
contrario a nivel metodológico.
Las reacciones psicológicas duran, lo que dura el efecto del propio cambio pero
cuando vuelva a estar definido quien juega, los equipos vuelven a las andadas.
Opto por el cambio metodológico que es duradero porque introduce cambios
estructurales, la otra forma de enfocar el relevo técnico tan solo produce
variaciones a nivel coyuntural.
UNA METODOLOGIA DE ENTRENAMIENTO SUBORDINADA A UN MODELO DE
JUEGO. PRIMER TRAZO DE IDENTIDAD
El trabajo táctico es diferente a la táctica, el concepto de táctica sin más ya
acabó hace tiempo. La preparación táctica en la pizarra y decir lo que hay que
hacer no vale, lo necesario es durante la semana encontrar ejercicios que
entrenen aquello que queremos potenciar, esa es la diferencia. No se trata de
que el equipo repita movimientos preestablecidos desde el entrenamiento, sino
que buscamos que el trabajo táctico se centre en encontrar ejercicios que
estimulen todos los sistemas involucrados.
Todos los equipos tienen en el entrenamiento analítico su epicentro, yo soy un
defensor de una perspectiva totalmente antagónica del entrenamiento, con la
interacción de todas las dimensiones supeditadas a la organización y a la
preparación táctica
Deseo un equipo, que en un determinado momento, ante una determinada
situación, todos los jugadores piensen y reaccionen de manera idéntica ante un
mismo problema del juego.
LAS PARTE DEL TODO QUE ES EL JUGAR
Las pretemporadas físicas son hijas de una metodología arcaica basada en los
deportes individuales, nosotros empezamos desde el primer día a definir
claramente el modelo de juego y los sistemas tácticos.
RUI FARIA, UN PREPARADOR FISICO DIFERENTE
El objetivo, es la mejora de la calidad del juego y de la organización del
equipo, esos parámetros solo se consiguen a través de situaciones de
entrenamiento y de ejercicios donde se consigue trabajar esa
organización.
La existencia de los picos de forma esta asociada a una manera de entrenar
que no tiene nada que ver con la nuestra, picos de forma son característicos de
metodologías de entrenamiento en las que existe un gran periodo preparatorio
y un corto periodo de competición. Nuestro objetivo es mantener al equipo a su
máximo nivel de rentabilidad, pero esto no se entiende como un máximo de
condición física sino como un nivel máximo de desempeño, colectivo e
individual, expresado en la manifestación regular de la forma de jugar deseada.
Se valora demasiado el aspecto físico, pero lo esencial es la organización
del juego, el secreto esta en saber estar, saber hacer.
En nuestra opción metodológica, el preparador físico tradicional desaparece y
surge una complicidad de trabajo entre el entrenador y uno de sus
colaboradores que permite hacer un trabajo globalizado.
El ritmo no es una cuestión exclusivamente física, el ritmo es una consecuencia
de nuestra filosofía de trabajo siempre subyacente a la forma de jugar que se
pretende, que es lo que posibilitara que se sepa presionar, que se sepa atacar
y defender, tener buenas transiciones. etc.
Un ejemplo de ello, sería el principio de descansar con el balón.
RESUMEN FINAL
La calidad del trabajo tomo el lugar de cantidad
LA FORMA DE ENTRENAR EN FUTBOL, LO QUE EL 99% HACE
Priorizan tanto lo físico que no importa que los jugadores no estén frescos para
entrenar y hacer operativa la idea de juego.
Siguiendo la lógica habitual, ninguno opta por el trabajo táctico por la mañana y
lo físico a la tarde, es decir se prioriza lo físico ante lo táctico, prescindiendo de
las condiciones mínimas indispensables de frescura para realizar un buen
trabajo táctico.
El entrenamiento con balón suele ser un medio para simular el entrenamiento
físico. Se camuflan objetivos físicos incluyendo balón.
¿No deberían ser sobre todo los principios de juego instituidos para el
equipo, defender en zona por ejemplo, los que guiaran la construcción socio
afectiva del espíritu de equipo?
UNA REALIDAD CONCEPTUAL METODOLOGICA TRANGRESORA
1. DESMONTAR EL MITO DE LA CONDICION FISICA COMO PRIORIDAD
EN EL PERIODO PREPARATORIO
El objetivo de la metodología tradicional es siempre el mismo: correr más
tiempo y hacer más repeticiones.
Mourinho centra su atención desde el primer día en la organización del equipo.
No se trata de descuidar ninguna de las dimensiones del entrenamiento, solo
se trata de subordinar todo a lo fundamental para el rendimiento del equipo: su
organización del juego
Es una supradimension táctica, también se movilizan las restantes dimensiones
pero de forma contextualizada, especifica, esto es, en las proporciones que el
jugar requiere para jugar de la determinada forma que se haya considerado,
con el reparto geográfico previsto y en función de los principios fundamentales
del juego escogidos para nuestro equipo.
Al trabajar la vertiente táctica en condiciones próximas a las que deseamos
para la competición, esto es, próximas a aquello que pretendemos para
nuestro juego, estamos desenvolviendo la vertiente física en una especificidad
propia del juego. Por ejemplo, en vez de trabajar la fuerza de una manera
aislada o descontextualizada, lo hacemos a través de ejercicios con
determinadas características, jugando con el espacio, el tiempo, el número de
jugadores y las reglas que utilizamos. Así estamos desenvolviendo también
algo similar a la fuerza, pero en contexto mas especifico. Lo difícil de todo
esto es operacionalizar lo que pretendemos, es conseguir crear ejercicios
donde se consigan englobar todas las vertientes, sin olvidarnos nunca de
nuestra primea preocupación: potenciar un determinado principio del
juego
El periodo preparatorio o también llamado fundamental solo es fundamental
para los primeros partidos y desde nuestra perspectiva es tanto menos
fundamental cuanto mas tuviera de aquello que tradicionalmente se dice que
debe tener.
Para Mourinho el periodo preparatorio es importante pero por razones muy
diferentes de las evidenciadas en la tradicional forma de entrenar. Es un
periodo importante para preparar el equipo en función del modelo de juego
deseado, y al ser un periodo sin competiciones oficiales, permite un tempo de
experiencias, ajustes, reajustes que son importantes en la relación entrenadorequipo
y entrenador-jugadores
2. DESMONTAR EL MITO DE LA FORMA FISICA
Si la base del rendimiento es la organización del juego, la forma deportiva no
puede estar circunscrita a la forma física.
La forma no es forma física. La forma es mucho más que eso.
La manifestación regular de la organización del juego del equipo es el gran
indicador de la forma deportiva, ¿para que, entonces la realización de los
tradicionales tests físicos?
La organización del juego no se manifiesta a través indicadores como los
kilogramos de lactato, la frecuencia cardiaca o los VO2 máximo, es algo mucho
más subjetivo, no es mesurable mediante cifras, y eso no proporciona
seguridad ni es vendible comercialmente,
3. DESMONTAR EL MITO DE LOS PICOS DE FORMA Y EL DE RECARGAR
BATERIAS EN LAS PAUSAS DE LA COMPETICIÓN
La obsesión por una dimensión física del juego, vista como la base del
rendimiento individual y colectivo, nos transporta a una lógica curiosa: la lógica
de los llamados picos de forma. Aun son muchos los que acreditan que debe
existir una planificación perspectivada en función de determinados momentos
clave de la temporada.
Este modelo de pensamiento nace en el llamado efecto retardado de las
cargas, a través del cual se procuran picos de forma para los partidos o épocas
que son considerados como más importantes.
Esta forma de pensar nos lleva a recargar baterías en las pausas de la
competición, periodos durante los cuales se vuelve a la lógica de la
pretemporada: aumento del trabajo físico con vista a sustentar al equipo en los
partidos a disputar durante los últimos meses de competición.
Mourinho no quiere que su equipo tenga picos de forma, quiere que este en un
nivel regularmente elevado. La preocupación es mantener los niveles de
desempeño del equipo de acuerdo con el modelo de juego que fue definido en
el inicio de la temporada.
Después del segundo microciclo semanal de la temporada, y hablo del periodo
al cual convencionalmente llamamos periodo pre -competitivos, los microciclos
son básicamente iguales hasta el final de la temporada, tanto a nivel de los
principios y objetivos del entrenamiento como en términos físicos.
Solo a nivel de la dominante táctica se van produciendo alteraciones en los
contenidos a potenciar, en función de las dificultades percibidas en el juego
anterior y de lo que va a ser el próximo encuentro.
Mas, hablando de la periodizacion física que es el concepto dominante en la
periodizacion tradicional, los objetivos son los mismos desde la segunda
semana hasta la última.
El primer microciclo es de adaptación, de readaptación al esfuerzo, no más que
eso. En esa primera semana no busco ningún incremento a ese nivel, solo que
los futbolistas se adapten a aquello que es la especificidad del juego. A partir
de la segunda semana son ciclos semanales que se repiten, por lo tanto solo
utilizo ciclos semanales.
Aquellas que son mis líneas maestras en términos de patrón semanal al nivel
de la dominante física son igual tanto en el mes de Julio como en el mes de
Abril del año siguiente.
Respetar esto, es cumplir el supraprincipio de la especificidad, el gran guía de
la metodología de Mourinho a través de pragmatizar, fraccionalizar y
jerarquizar la adquisición de diversos principios, subprincipios de los
subprincipios de su forma de jugar.
4. DESMONTAR EL MITO DEL VOLUMEN DE TRABAJO FISICO QUE
TIENE QUE VENIR ANTES QUE LA INTENSIDAD
Existe la idea de que el periodo preparatorio difiere del periodo competitivo en
términos de volumen e intensidad del trabajo. Se refiere a la necesidad de
comenzar con volúmenes de trabajo elevados, pero con intensidades bajas,
para después, con la aproximación de la competición, invertir la lógica. Todo
esto se perspectiva según un punto de vista puramente físico. Mourinho no
cree en eso, para el los dos periodos son iguales.
Lo que entiendo por intensidad difiere totalmente del significado que
normalmente se le atribuye. No consigo disociar la intensidad de la
concentración. Cuando digo que el fútbol esta hecho de intensidades
elevadas, me refiero a la complejidad que tiene implícita y a la necesidad
de concentración permanente que de ello deriva. No creo en el aumento del
volumen, ni en la inversión del volumen por la intensidad. Por ejemplo, aquello
a lo que normalmente se le llama resistencia aeróbica y
convencionalmente se dice que se consigue con volumen de trabajo
también se consigue con la acumulación de intensidades máximas
relativas.
Cuando hablamos de intensidad tenemos que hablar de intensidad de
concentración, cuando hablamos de volumen tenemos que hablar de
volúmenes de intensidades de concentración. Por eso, nuestra noción de
estos conceptos huye de lo tradicional. Hablamos de intensidad de
concentración, porque estar en el juego es estar pensando en la toma de
decisiones, lo que exige concentración en función de lo que es fundamental en
el fútbol.
Por norma cuando se habla de intensidad se habla de desgaste energético, yo
no pienso así. Fundamentalmente lo que hace que un entrenamiento sea
más o menos intenso es la concentración exigida. Correr por correr tiene un
desgaste energético natural, pero la complejidad de esa actividad es nula.
Como tal, el desgaste en términos emocionales tiende a ser nulo también, al
contrario de las situaciones complejas, donde se le exige a los jugadores
requisitos tácticos, técnicos psicológicos y físicos. Y esto que representa la
complejidad del ejercicio es lo que conduce a una concentración mayor
Cuando hablamos de intensidad, no solo nos referimos a una intensidad
abstracta, mas o menos cronometrable, sino a una intensidad decisional
asociada a la concentración, calibrada por el instante singular de cada ejercicio
a vivenciar
Debemos hablar de una concentración táctica, porque ella es necesaria para el
jugar deseado se manifieste. De ahí que Mourinho asiente el entrenamiento en
un padrón de intensidades máximas relativas a partir ya de la segunda semana
de entrenamientos del mencionado periodo preparatorio
5. EL DESMONTAR EL MITO DEL ENTRENAMIENTO DE LAS
CAPACIDADES CONDICIONALES
Mourinho sabe que factores como la resistencia aeróbica, fuerza resistencia,
etc. no son factores que merecen su atención especifica, el sabe que algo
parecido existe en su forma de jugar, pero como consecuencia del acontecer
de la misma. Sabe también que solo subordinar todo el proceso de
entrenamiento a la supradimension táctica, esto es, a la vivenciaziónadquisición
jerarquizada de sus principios de juego, le permite movilizar la
subdimensión física en la singularidad que su forma de jugar requiere.
Por ello, paradójicamente, se sirve de la subdimensión física como criterio para
calibrar la relación desempeño-recuperación en el patrón semanal de
entrenamiento:
“Mis preocupaciones diarias son dirigidas solo para operacionalizar nuestro
modelo de juego.” Con todo, la estructura de la sesión de entrenamiento y de lo
que hacer en cada día no está solo relacionado con los objetivos tácticos, mas
también con el régimen físico a privilegiar, en la medida en que tengo que tener
en cuenta, por ejemplo, los aspectos de la recuperación, sobre todo en lo que
se refiere a la proximidad o no del partido anterior y del próximo. Por tanto, en
un día determinado el trabajo táctico técnico incide más en la recuperación del
último partido, en otro día sobre aquello a lo que yo para simplificar llamo
fuerza técnica y así sucesivamente.
Para Mourinho la recuperación acontece también en el plano más físico
alternando el padrón de contracción muscular dominante, y consecuentemente,
alternando entre entrenamientos más o menos discontinuos pero siempre en
una especificidad más o menos compleja. Toda esta lógica procesal tiene que
estar subordinada al supraprincipio de especificidad. Este principio
metodológico fundamental puede ser designado como principio de alternancia
horizontal en especificidad.
Hay una invariabilidad en la preocupación, la operacionalizacion del modelo de
juego, mas la escala a que eso sucede va siendo diversa. Yeso es lo que
permite a los jugadores llegar al día de juego frescos, porque no se esta
constantemente incidiendo en las cosas del jugar
Es una alternancia horizontal, porque no se cumple a lo largo de la
sesión, sino de la semana.
Hay otro principio fundamental en la lógica semanal a añadir a la alternancia
horizontal en especificidad, que es el principio de progresión compleja.
Hay que tener la noción de que para poder progresar es también preciso
ordenar, jerarquizar, esto es lo que lleva a operacionalizar, mas no es la
progresión convencional de lo general a lo especifico, del volumen a la
intensidad, de lo aeróbico a lo anaeróbico. Es un progreso respecto a la
jerarquizacion de los principios de juego por un lado, y aquella que sucede con
la diferenciación del esfuerzo a lo largo de la semana por otro lado
Hablamos por tanto, de una progresión que sucede a tres niveles: a lo largo de
la época, a lo largo de la semana en función de lo que fue el juego anterior y de
lo que será el siguiente, y a lo largo del entrenamiento, es por ello una
progresión compleja donde cada uno de los niveles tiene que ver con los
demás.
En ningún momento desvía su atención del desgaste mental-emocional
resultante del grado de complejidad de los desempeños.
Es necesario entender la problemática de las recuperaciones en dos
planos de diferenciación para el análisis: el plano mental emocional y el
plano físico. Entrenar en estado de concentraciones máximas relativas
implica intensidades máximas relativas, y por tanto, gran desgaste
mental-emocional, esto es, significativa fatiga táctica.
Con partido de domingo a domingo, tiene tres días en los que procura de una
forma más incisiva el crecimiento de los desempeños del equipo, miércoles,
jueves y viernes
Mourinho no perspectiva la fuerza, la resistencia y la velocidad desde un punto
de vista cuantitativo, solo contextualizado en aquello que es el fútbol, y
fundamentalmente en nuestra forma de jugar
MIÉRCOLES, EL DIA DE LOS PROPOSITOS EN REGIMEN DE ELEVADA
TENSION ESPECÍFICA
La experiencia me dice que tres días después del partido los jugadores
aún no están completamente recuperados, no tanto en términos físicos
pero si en términos emocionales. El desgaste emocional tarda más
tiempo en recuperar que el físico.
Este día se hace el entrenamiento más discontinuo de la semana, realizando
ejercicios cuya relación desempeño- recuperación permita un descanso
significativo.
La pregunta es como direccionar los ejercicios cuando el régimen pretendido
en esta sesión es de elevada tensión especifica: jugando con el espacio, la
duración y el número de jugadores implicados, de tal manera que se garantice
una gran densidad en el patrón de contracción muscular deseado.
Para este día se diseñan ejercicios que impliquen significativa velocidad de
contracción, corta duración y tensión elevada como patrón de contracción
muscular. Por ello los ejercicios de este día exigen una grande densidad de
contracciones excéntricas incluyendo por ello un número significativo de
aceleraciones, cambios de dirección, saltos, paradas, etc.
La preocupación se dirige fundamentalmente para los subprincipios de los
subprincipios, esto es, para propósitos con menor complejidad, subdinamicas
de su forma de jugar. En este día aun existen residuos de fatiga que no
permiten extraer el máximo provecho de las exigencias implícitas en la
vivenciación de los grandes principios y su articulación.
No prescindo de la utilización del amisco, pero la información que retiro de el es
completamente diferente a la retirada antes de mi llegada.
JUEVES, EL DIA DE LOS PROPOSITOS E REGIMEN DE DINAMICA
ESPECÍFICA
Se pasa a un régimen menos discontinuo, el patrón de contracción muscular
dominante hace crecer la duración de la contracción y ve disminuir la velocidad
de contracción de la tensión.
Espacios mas amplios, duraciones mas largas, mayor número de jugadores y
en esa medida la vivenciacion de los grandes principios de su modelo de juego,
la organización defensiva, ofensiva, la transición ataque defensa y viceversa,
es un régimen de dinámica especifica.
El entrenamiento del jueves se hace en espacios largos, se aproxima a lo que
se suele llamar resistencia específica, pero no tiene nada que ver con lo que se
entiende como idea tradicional de resistencia
Para mi resistir es estar adaptado a una idea de juego,y ser capaz de realizar
las acciones individuales y colectivas implícitas en esa forma de juego. Por ello
lo único que hacemos es entrenar aquello que hacemos en espacios mas
alargados, mas próximos a una situación real
Es importante percibir que este es el régimen que mas desgaste presupone y
por tanto aquel que más cansancio transporta para los días siguientes. Por un
lado por la complejidad decisional de las acciones subyacentes al vivenciar los
grandes principios. Hemos de tener en cuenta que no solo el aumento del
numero de jugadores sino también los condicionantes de los ejercicios que nos
llevan a la densidad de comportamientos que queremos contribuyan para ese
aumento de complejidad y por ello aumenta el desgaste mental-emocional.
Por la duración de estas acciones, en la medida en que cuanto mayor es la
duración de la contracción mas cansancio produce, realizada además a
velocidad tensión máximas relativas,-este tipo de esfuerzo porcentualmente
dominante requiere mas de dos tercios de la masa muscular solicitada y por
ello es necesario tiempo para la recuperación
Nunca se hace este entreno durante los dos días anteriores al partido.
Los entrenamientos del viernes y sábado no contemplan ejercicios en régimen
de dinámica específica
Aunque Mourinho necesita una menor discontinuidad en esta unidad, la misma
es fraccionada, así, no es lo mismo una duración de treinta minutos que tres
fracciones de diez minutos. Para la calidad del entreno es fundamental que la
vivenciacion de los propósitos acontezcan en ausencia de fatiga mental, física
acumulada.
Se que es mas fácil entrenar de la forma tradicional que de esta manera,
porque este método obliga a sistematizar.
SABADO, EL DIA DE LOS PROPOSITOS EN REGIMEN DE ELEVADA
VELOCIDAD DE CONTRACCION
Para este día se precisa un régimen de contracción muscular con una elevada
velocidad de contracción, corta duración y no máxima tensión pero también que
el número de contracciones excéntricas sea reducido, para ello retira los saltos,
las paradas, los cambios de dirección, o sea se hacen actividades sin grandes
oposiciones
De entre los entrenamientos de estos tres días (miércoles, jueves y viernes)
esta es la que ha de suponer el menor desgaste mental-emocional y físico
La preocupación táctica se dirige a los subprincipios, esto es, propósitos
tácticos con menor complejidad que le permiten por una parte salvaguardar el
desgaste mental-emocional .Este es el día que se le da más importancia a las
características del adversario
Se busca que la dependencia neuronal sea casi exclusivamente del córtex
motor, en aquello que estaba automatizado, para que no implique un gran
desgaste emocional
No encaran la velocidad de la forma tradicional, o sea ,desde un punto de vista
estrictamente fisiológico. Consideramos la velocidad como el análisis o
tratamiento de la información. Hablamos de la velocidad de ejecución, es una
velocidad contextualizada. En el entreno buscamos situaciones de juego que
conlleven una dominante de esa necesidad fisiológica, pero una necesidad
para nuestra organización de juego.
Este día se dedica fundamentalmente a la ejecución propiamente dicha aunque
hay que tener en cuenta que este modelo prima el manejo de la toma de
conciencia y de decisión, la discriminación contextual,,con la identificación de lo
que hacer, y esa capacidad de discriminación hace crecer la cultura táctica
No se debe confundir velocidad con velocidad de juego, esta tiene que ver con
la velocidad mental, la capacidad de anticipar lo que va a pasar, de decidir la
respuesta más adecuada, y nos lleva a un entrenamiento cualitativo,
contextualizado, lo primero esta asociado la mayoría de las veces a jugar con
prisa, a una obsesión con la velocidad, y nos lleva a un entrenamiento
cuantitativo ,abstracto
El equipo que Mourinho desea es aquel, que en un determinado momento
delante de una determinada situación, todos los jugadores piensan en función
de lo mismo y al mismo tiempo. Eso es jugar como equipo y tener organización
del juego
La velocidad tiene dos aspectos diferentes, la velocidad del balón y la velocidad
de los jugadores
La velocidad de juego tiene que ver sobre todo con un buen juego posicional,
una buena lectura de juego, buena técnica. Lo importante no es tener una gran
velocidad física sino lo importante es saber mover la bola con velocidad y esto
no para por situaciones analíticas, si pasa por un buen juego posicional, por la
seguridad de que los jugadores saben que en cada posición hay un jugador lo
cual le permite anticipar la acción
Lo importante es la velocidad colectiva donde cada jugador debe descubrir su
propia velocidad, esto es la velocidad máxima a la que consigue ser preciso.
6.DESMONTAR EL MITO DE LA RECUPERACION CONVENCIONAL
Se debe distinguir la fatiga física de la emocional
En Portugal se entrena de más cuando se pierde, el estar dominado por un
paradigma en el que domina lo cuantitativo y por el miedo al que dirán provoca
que se entrene de más y de manera irracional sin tener en cuenta la fatiga
emocional, claros ejemplos de todo esto lo constituyen el entrenar mas cuando
se pierde y entrenar por la mañana del día siguiente a la competición, lo cual
son dos afrentas a la recuperación emocional
Lo más importante es la fatiga mental que no la puramente física
El cansancio del sistema nervioso central resultante de la necesaria
concentración táctica decisional implicada en el entrenar y en el jugar. Se le
puede llamar fatiga táctica
Cuando se habla de intensidad hablamos de intensidad de concentración,
porque jugar es básicamente pensar y esto exige concentración. Y si hablamos
de un juego de calidad, hablamos de pensar teniendo en cuenta unas
referencias colectivas y determinados principios del juego y exige más
concentración. No es extraño ,por ello, que surja la fatiga táctica antes que la
física
La importancia de los hábitos
Entrenar en especificidad lleva a que las exigencias de concentración implícitas
en su forma de jugar pasen a ser menores. Como la esfera fundamental del
saber hacer y del dominio no consciente es un habito que se adquiere en la
acción, el entrenar es un proceso de construcción del ser capaz de jugar en el
que el saber adquirido es patrimonio del inconsciente. Así se disminuye el
esfuerzo neurobiológico.
La concentración se entrena. El que entrena direccionando trabajos específicos
con una filosofía de juego esta entrenando concentración. Se deben construir
ejercicios que exijan esa concentración, ejercicios en que los jugadores sean
obligados a pensar .a comunicarse entre si, de complejidad creciente, por eso
no pueden ser demasiado fáciles y cuando consiguen resolver los problemas
hay que hacer nuevos ejercicios más complejos
La recuperación en el patrón semanal de entrenamiento
Cuando la semana tiene un solo juego, doy descanso en el día siguiente al
juego. Desde el punto de vista fisiológico no es lo correcto, pero si lo es desde
el punto de vista mental, es peor para el cuerpo pero mejor para la cabeza, y
habemos de entender esto en términos globales
A partir del Miércoles hasta Domingo continuo, en términos técnico tácticos de
lo general a lo particular
Los aspectos generales son los grandes principios con sus subprincipios ,de
ellos nunca abdico, los entreno todas las semanas, en el sábado ,si el producto
final estuviera acabado ,trabajo más el lado estratégico, lo más teórico, casi sin
competitividad, en términos de introducción a la competición
• Domingo: partido
• Lunes: huelga
• Martes: recuperación activa en especificidad (en contexto táctico)
• Miércoles: propósitos tácticos en régimen de elevada especificidad para
garantizar una unidad de entrenamiento más discontinua, que permita
aun descanso significativo
• Jueves: propósitos tácticos en régimen de dinámica especifica para
garantizar una unidad de entreno mas discontinua
• Viernes: propósitos tácticos en régimen de elevada velocidad de
contracción para garantizar una unidad de entreno más discontinua y
con un reducido desgaste mental emocional
• Sábado: recuperación activa en un contexto de introducción a la
competición
Es importante que el entreno vaya disminuyendo en términos de densidad,
sobre todo en lo que concierne a las exigencias de la concentración requerida,
a medida que nos aproximamos al día del juego
La fatiga del sistema nervioso es decisiva, y cuanto más nos acercamos a la
competición menos debemos ir al encuentro de ejercicios exigentes a ese nivel
La recuperación en especificidad
La recuperación también ha de ser específica, el entrenar y el recuperar están
prespectivados en conjunto
Normalmente los jugadores están habituados a recuperar con carrera continua,
nosotros hacemos un trabajo especifico condicionado por nuestra forma de
jugar, que incida en las estructuras afectadas por la fatiga en el juego,
buscando ejercicios que palien la fatiga mental
Las estructuras que se han de recuperar son la locomotora, orgánica y
perceptivo cinético
La lógica que Mourinho sigue es coincidente en el principio de alternancia
horizontal en especificidad: jugando con el espacio de juego, la duración y la
complejidad de los comportamientos a vivenciar. Se resta espacio y duración a
los ejercicios al mismo tiempo que complejidad para que no exista desgaste
físico y mental emocional
El recuperar en el juego
Quiero que mis equipos sepan descansar con balón y que tengan un buen
juego posicional, y que los jugadores ocupen racionalmente el espacio de juego
y tengan capacidad para tener la bola en su poder incluso cuando durante
algún tiempo, el objetivo no sea dar profundidad al juego
Por lo tanto, la posesión por la posesión, con el único objetivo de descansar, y
esto solo es posible si el equipo esta bien entrenado en términos de fútbol
posicional.
La duración en la unidad de entrenamiento
Si es importante entrenar en concentración las unidades de entreno no pueden
dilatarse mucho.
Nunca entreno más de hora y media, para que los jugadores puedan mantener
un nivel de atención alto
Es absurdo si se quiere entrenar en concentración entrenar mas de hora y
media y doblar sesiones en el día.
LA ACENTUACION DE LA TRANSGRESION
1.-.La singularidad de Jose Mourinho
Se llama periodización táctica y no tiene nada que ver con el entrenamiento
analítico ni con el entrenamiento integrado
La única diferencia entre el entrenamiento tradicional y el entrenamiento
integrado es que en el segundo se engaña mentalmente a los jugadores
dándole el balón
Las consecuencias del entrenamiento integrado son prácticamente las mismas
que las del entrenamiento tradicional, solo difieren en que el jugador
posiblemente se divierta más.
2.El pensamiento que sustenta la metodología de José Mourinho
Quien cree que necesita de disciplina en su equipo, en vez de ir a la procura de
aspectos disciplinares (puntualidad, rigor) debe ir antes por el rigor táctico, así
es como se consigue una disciplina global
Partiendo de la base que todo es su forma de jugar, la disciplina aparece como
consecuencia sicológica del emerger de ese todo, esto es, la supradimensión
táctica.
La disciplina ,la parte, tiene que ver con el todo.
Mourinho considera de mayor exigencia táctica su 1-4-4-2 que su 1-4-3-3, así
de tal manera que cuando necesita mayor disciplina global de su equipo utiliza
el sistema que más lo requiere 1-4-4-2, la elección del todo (el padrón táctico)
fue resolviendo el problema de la parte (la sicológica) y de la subparte (la
disciplina) .Por tanto fue necesario reperiodizar tácticamente.
Todos los entrenadores le dan importancia a jugar como equipo, pero muchos
están lejos de imaginar que los principios de juego que preconizan como
modelo los alejan de esa intención.
Otro ejemplo de la relación del todo con las partes y viceversa:
En una situación de presumible relajación de los jugadores (después de
semana europea, varios partidos seguidos ganando, etc) lo que hace para
evitar esa relajación es crear situaciones de entrenamiento con una gran
dificultad para que originen incertezas, no éxito, falta de eficacia. Así,
reduciendo su eficacia en el entrenamiento reduzco su confianza
3.Lo táctico no es lo técnico, psicológico o físico…pero precisa de ellos para
manifestarse
La preparación física no es contemplada nunca como algo separado, al margen
de la vivenciación jerarquizada de sus principios de juego.
Entrenar es hacer operativa una idea de juego, dividiéndola en partes y
jerarquizándolas, con la certeza, de que con eso esta también movilizando y
potenciando las restantes dimensiones de su jugar en la singularidad que el
mismo requiere.
4.SUSTENTABILIDAD CIENTIFICA DE UNA METODOLOGIA SUBVERSIVA
Todos tenemos consciencia de que somos, diariamente, colocados delante de
innumerables situaciones en las que tenemos que escoger. Decidir lo que
hacer es un problema cotidiano. Así en la vida y así en el juego, donde, en
cualquier acción el primer problema que se encuentra el jugador es siempre de
naturaleza táctica : que hago aquí y ahora
En este contexto, también es común aceptar que es nuestra capacidad de
deliberar y de ejercer control consciente sobre nuestra decisiones y acciones
lo que nos distingue de los demás animales.
El gran problema es que el modo de pensar subyacente a los dos parágrafos
anteriores no esta ajustadamente coincidente con aquello que hoy se sabe del
funcionamiento de nuestro cerebro.
Puede por ello constituir una sorpresa que en muchos contextos de nuestra
vida, las tomas de decisión serán no conscientes. Cuantas veces nos ponemos
a pensar que nuestro comportamiento, en el calor del momento, no fue aquel
que queríamos que hubiese sido? Innumerables ,ciertamente
Efectivamente el que hago aquí e y ahora antes referido, en relación al
dominio del jugar es muchas veces, una pregunta no consciente, con respuesta
dominantemente no consciente
Acudamos al libro “las intenciones inconscientes”, donde en forma de debate
se esclarece el nacimiento de las intenciones en el cerebro y se intenta precisar
las condiciones en que se toma consciencia de ello
Según los autores, una intención es una representación mental muy especial:
representa lo que es apenas posible, implica obligatoriamente al agente en la
preparación de la acción, y puede ser muchas veces no consciente
Algunas intenciones resultan de una deliberación consciente anterior a la
acción, otras nacen al calor de la acción sin que sean siempre premeditadas.
O sea, deben distinguirse dos tipos de intenciones: las intenciones previas,
conscientes, y las intenciones en acto, muchas veces no conscientes
El hecho de que muchas veces la consciencia llega después de la intención
(en muchas situaciones no es ella la que la comanda la intención ) nos ayuda a
comprender como, por ejemplo, un jugador habituado a jugar por dentro tiene
extrema dificultad para jugar por fuera en un partido en que el entrenador se lo
pidió, por tanto en un juego en que el tomo consciencia de una nueva función a
desempeñar
El problema es este: muchas de las tomas de decisión del jugador al calor
de la acción, no son premeditadas, conscientes. El jugador no pregunta
que hago yo aquí y ahora, simplemente hace. Y hace en función de los
hábitos adquiridos, esto es, saberes remitidos para el inconsciente
De ahí emana la importancia del entrenamiento perspectivado ,porque el
habito es un saber hacer que se adquiere en la acción .
Muy importante para profundizar este aspecto del habito,de la costumbre,
dado que es patrimonio del subconsciente
Entrenar en especificidad es tener en la repetición sistemática el soporte de la
viabilidad de la adquisición de sus principios de juego le permiten promover la
aparición, en el seno del equipo, de intenciones en acto en conformidad con
las intenciones previas
Con la periodización táctica, se procura que los jugadores adquieran un
conjunto de intenciones previas (representaciones mentales) relativas a una
forma de jugar especifica y después, en los ejercicios, promover la aparición de
intenciones en acto adecuadas a las intenciones previas, siendo su
intervención fundamental en el sentido de disminuir la discrepancias entre las
mismas
Parece evidente cuanto cuesta alterar comportamientos y cuanto el aprendizaje
es dependiente de la metodología que circunda el proceso de entrenamiento.
Reflexión de uno de los autores en cuanto a nuestro comportamiento social:
“Nuestra responsabilidad está en formar intenciones previas en
conformidad con las reglas sociales y darles bastante consistencia para que
estén en posición de dominar las intenciones en acto”
Pensamos poder aun afirmar que, en el entrenamiento, el jugador debe ser
libre de hacer sin hacer libremente, paradójico?
Apenas aparentemente.
Debe ser libre de hacer porque para el aquí y el ahora no existe ecuación. No
hace libremente porque sus intenciones deben tener como telón de fondo el
jugar que se pretende.
INTERESANTE COGNITIVO INDIVIDUALMENTE DENTRO DE UN MARCO
LINEAL, COSTUMBRE, REFERENCIAS, DAN SEGURIDAD
Discusión de los autores sobre el papel de la consciencia en el proceso : Según
un autor del libro, las intenciones previas son premeditadas y las intenciones en
acto pueden ser muchas veces no conscientes; cuanto a la consciencia
constituye mas un medio de apropiarnos de nuestros actos que un iniciador
de la acción
Si es así, la preocupación de la evolución concomitante del saber
hacer sobre ese saber que saber hacer que es la periodización táctica
permitirá constantes auto feedbacks positivos o incluso feedforwards,
con todas las implicaciones positivas que eso acarrea
Reparemos en un mecanismo de nuestro cerebro referenciado por los autores :
Cuando se realiza un acto voluntario, el cerebro produce una copia de salida
(eferencia) que predice instantáneamente los efectos de la acción.
Este fenómeno crea en el agente de un acto voluntario la idea de un lazo de
causalidad entre una intención y un efecto. Ahora, como nos dicen los autores,
la aproximación entre la consciencia de una causa y la percepción del efecto
es un instrumento privilegiado para el individuo que tiene en cuenta los
acontecimientos de los que es autor y de los que no es autor
Es la noción de ser agente (o sujeto) lo que aquí esta en juego, esto es, la
manera en como el yo se constituye en la accion (el sentido del yo en la
acción ) y ello es fundamental en cualquier proceso de enseñanza.
aprendizaje, como lo es el entrenamiento para Mourinho. Porque?:
Porque, mas allá de unas simples repeticiones, el proceso de aprendizaje
necesita de una intencionalidad en las acciones (imbricada en una emotividad)
que lo convierta en verdaderamente educativo, Por lo tanto, cuando el agente
toma consciencia de su intención en acto, a través de la repetición sistemática,
el habito se adquiere mas fácilmente.
Entender la operacionalizacion y la concepción subyacente a la metodología de
entreno de Mourinho es entender que el aprendizaje, la adquisición de
conocimientos-comportamientos específicos relativos a una determinada forma
de jugar es la ocupación central. Es pues, mirar el entreno como un verdadero
proceso de enseñanza-aprendizaje
En este contexto, siguiendo a Damasio, es obligatorio comenzar por recordar la
importancia de las emociones en los procesos de la memoria, rompiendo
el viejo tópico que nos cuenta que las decisiones sensatas provienen de una
cabeza fría y de que las emociones y la razón se mezclan tanto como agua y
aceite
Razón y emoción no juegan en campos diferentes, hoy
debemos reconocer que las emociones están implicadas en las
percepciones que hacemos del mundo, en las tomas de
decisión, en los razonamientos, en la concentración, etc
A partir de esta admisión de algo tan aparentemente acientífico como la
emoción podemos introducir el momento cultural del sujeto entrenado, la
época, la tipología individual (mas o menos talento, capacidad, iniciativa,
autocritica) , Porque alejar prespectivas que condicionan al sujeto tales como la
psicológica , sociológica, etc?
Porque hablamos de sujeto sin tener en cuenta que cada persona tiene unas
características que lo hacen único. Somos o no somos holísticos, o solo
holísticos cientifícos reduccionistas?
Propio Damasio afirma:
“Las emociones son un medio natural de evaluar el ambiente que nos
rodea y de rehacerse de forma adaptativa. A veces evaluamos
conscientemente los objetos (para Damasio puede serlo un principio de juego)
que causan las emociones, en el verdadero sentido de la palabra evaluar,
notando no solo la presencia de un objeto ,también su relación con otros
objetos y su relación con el pasado. En esas ocasiones, el aparato de las
emociones evalúa y el aparato de la mente consciente evalúa también. Como
resultado de de esa coevaluacion podemos mismamente modular nuestras
respuestas emocionales. En efecto, una de las finalidades principales de
nuestra educación en interponer una etapa de evaluación no automática entre
los objetos que pueden causar emociones y las respuestas emocionales. Esta
modulación es una tentativa de acomodar nuestras respuestas emocionales a
los dictámenes de la cultura. Con todo, a pesar de todas estas circunstancias
en que la evaluación es un hecho, quiero subrayar que, en muchas otras
circunstancias las emociones ocurren sin que podamos hacer cualquier
evaluación del objeto que las causa y aun menos la situación en que ese objeto
aparece
También quiero subrayar que mismo cuando una emoción ocurre sin
que tengamos consciencia del estimulo-emocional competente, la emoción
continua indicando que el organismo evalúo, en cierto modo, la situación. El
concepto de evaluación no debe ser exageradamente literal, y no puede ser
sinónimo de evaluación consciente
Es necesario reconocer que apreciar y responder a una situación
automáticamente es un suceso notable de biología y no es, de forma alguna,
menos notable de lo que es la apreciación consciente de una situación”
Según el autor las emociones nos permiten crear un sistema de
navegación automática que nos ayuda en la toma de decisiones
Somos constantemente confrontados con situaciones en las que,
delante de un problema, tomamos una decisión que tiene consecuencias.
Ahora, tanto la situación que lleva a una decisión como sus consecuencias son
vividas con un acompañamiento emocional. Si escogemos algo que tenga
malas consecuencias nos vamos a sentir mal, vamos a sufrir ,a estar cansados,
vamos a tener emociones negativas. Si las consecuencias son buenas, vamos
a sentir alegría y el placer que adviene de esa decisión
O sea, hay siempre una relación emocional
Así ,a lo largo de la vida ,estamos siempre creando parcelas de
selecciones y consecuencias con determinadas emociones y haciendo una
categorización de esas relaciones. Cuando nos confrontamos con una situación
semejante a aquellas ya vividas, la maquinaria cerebral nos da muy
rápidamente, la señal de las emociones ligadas a ese tipo de situaciones
A partir de aquí Damasio formulo la hipótesis del marcadorsomático:
cuando tomamos una determinada decisión y de ella depende un
resultado, positivo o negativo, ocurre siempre una sensación corporal somática,
agradable o desagradable, y como ese estado corporal marca una imagen, el
autor lo designo como marcador-somático
Los marcadores-somáticos son un caso especial del uso de los
sentimientos creados a partir de emociones secundarias. Esas emociones y
sentimientos que originan marcadores-somáticos son asociados, por la vía del
aprendizaje, a la vivenciación de experiencias, a los resultados, a las
consecuencias, de determinadas acciones o situaciones y condicionaran al
sujeto en la toma de decisiones futuras en escenarios semejantes. Cuando un
marcador-somático está asociado a un aspecto negativo y se yuxtapone a un
determinado resultado futuro, la combinación funciona como una campana de
alarma. Por el contrario, cuando un marcador somático tiene asociado un
resultado positivo, la combinación funciona como un incentivo
“Es esta la esencia de la hipótesis del marcador-somático. Más a veces, los
marcadores somáticos funcionan de forma velada, o sea, sin surgir en la
conciencia, y pueden utilizar un circuito emocional al que se llama “como se””
Por ello, como también subraya el autor, importa percibir, que:
“Los marcadores somáticos no toman decisiones por nosotros. Ayudan
en el proceso de selección destacando a algunas opciones, tanto adversas
como favorables, y eliminándolas rápidamente del análisis subsecuente. Puedo
imaginarlos como un sistema de cualificación automática de previsiones, que
actúa, se quiera o no, con vista a la evaluación de escenarios extremadamente
diversos de futuro que anticipamos”
Compréndase así que en los procesos de decisión, sobre todo en
situaciones en que reina alguna incerteza o contingencia, o sea, en situaciones
en que un conocimiento puramente teórico no es suficiente (como es el caso
del juego) recibimos en nuestro cuerpo una gran ayuda, a través de los
marcadores-somáticos.
Haciendo puente con la metodología de Jose Mourinho, fácilmente se
percibe que, con la vivenciación jerarquizada de sus principios de juego, no
solo procura crear imágenes mentales-gravar en su cuerpo experiencias
relativas a su forma de jugar-como también asociarles emociones y
sentimientos que faciliten las tomas de decisión, utilizando esa herramienta del
cerebro que son los marcadores somáticos
Téngase también la noción de que no son solo los feedbacks negativos
o positivos los que están marcando las experiencias del cuerpo
Los jugadores, en el calor de la acción, sintieron, de forma consciente o
no consciente, que las cosas funcionan, que los principios del juego que se
quieren conseguir tienen sentido. La intervención del entrenador al nivel del
aquí y el ahora se convierte pues, fundamental a lo largo del proceso
En el fondo, es de esto a lo que se refería Mourinho cuando se refería a
su descubrimiento guiado:
El objetivo es que los jugadores perciban y crean en el modelo de juego,
y hacer algo por creencia propia, por sentir que es la mejor forma de hacerlo y
no porque alguien les dice “vamos a hacerlo así” .Yo se donde y a que quiero
llegar. Ahora, en vez de decirle “vamos para allí” quiero que sean ellos quienes
descubren el camino
Tal vez podamos ir aun más lejos. Damasio nos dice que todas las
emociones originan sentimientos, lo que no significa que todos los sentimientos
se tornen conscientes o que todos provengan de emociones. Que es lo que
diferencia una emoción de un sentimiento?
Si la emoción consiste en la respuesta afectiva a un estímulo, lo que se
traduce por un conjunto de modificaciones neuronales y químicas en el estado
del organismo, el sentimiento consiste, a groso modo, en la representación o
en el acompañamiento mental de esas alteraciones. El sentimiento de una
emoción ,es entonces, en su esencia ,una idea de un cierto aspecto del cuerpo
cuando un organismo, como un todo, rehace a un determinado objeto o
situación
Es una idea de cuerpo cuando este es perturbado por el proceso
emocional que surge como respuesta a un estimulo emocionalemente
competente.
Las emociones que preceden a los sentimientos, se desarrollan en el teatro del
cuerpo. Los sentimientos se desarrollan en el teatro de la mente. Emociones y
sentimientos no dejan de ser, mientras tanto, los dos extremos de un mismo
“continuo afectivo”
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
DESMONTAR EL MITO DE LA CONDICIÓN FÍSICA
COMO PRIORIDAD EN EL PERÍODO PREPARATORIO
Si pensamos en la norma de entrenar, fácilmente nosotros apercibimos las preocupaciones
que orientan las primeras semanas de trabajo de un equipo. Se intenta
elevar los dichos índices de condición física para que se pueda sustentar, después,
el “trabajo táctico”.
Largos períodos de carrera continua, muchas veces en espacios como la playa o
el bosque, entrenamiento con intervalos, entrenamiento en circuito, entrenamiento
por estaciones, rampas, barreras (obstáculos), gimnasio, etc., marcan el trabajo
diario de los equipos en este período dicho preparatorio o fundamental. Este trabajo
busca el desenvolvimiento general que tradicionalmente se reconoce como
indispensable -es visto como los cimientos o la base de lo que viene a seguir-,
algunas veces con la presencia del balón para engañar (y ¿ser autoengañado?),
pero donde el gran objetivo es siempre el mismo: correr x tiempo o hacer x repeticiones.
Como sus preocupaciones son otras, Mourinho sigue un modelo de pensamiento distinto:
Para mí, las prioridades son otras. Como no me canso de repetir, lo más
importante en un equipo es tener un modelo de juego, un conjunto de principios
que proporcionen organización al equipo. Por eso, mi atención se
centra ahí desde el primer día. Las semanas preparatorias inciden, de
forma sistemática, en la organización táctica, siempre con el objetivo de
estructurar y elevar el desempeño colectivo. Las preocupaciones técnicas,
físicas y psicológicas (como la concentración, por ejemplo) surgen por
arrastramiento y como consecuencia de la especificidad de nuestro modelo
de operacionalización.
Fácilmente se percibe que no se trata aquí de menospreciar alguna de las dimensiones
del juego; se trata antes de subordinarlas a lo que Mourinho considera ser lo fundamental
para el rendimiento del equipo: su organización de juego. Al contemplar la
supradimensión táctica, Mourinho moviliza también las restantes dimensiones. De
forma contextualizada, específica, es decir, en las proporciones que su jugar requisita.
Al trabajar nosotros la vertiente táctica en unas condiciones próximas a
las que deseamos para la competición, esto es, próximas de aquello que
pretendemos para nuestro juego, estamos desenvolviendo la vertiente física
en la especifidad que ella realmente tiene. Por ejemplo, en vez de desarrollar
la “fuerza” de una forma aislada o descontextualizada, lo hacemos
a través de ejercicios con determinadas características, jugando con el
espacio, el tiempo, el número de jugadores y las reglas que les imponemos.
De esta forma, estamos sin duda desarrollando algo relacionado con la
“fuerza”, pero en un contexto mucho más específico. Un ejercicio tácticotécnico
en el que existen al mismo tiempo muchos saltos, muchas paradas,
muchas caídas y muchos cambios de dirección, es mucho más importante
que otro donde se trabaja la “fuerza” de forma aislada o descontextualizada.
Ahora lo difícil de todo esto es conseguir operacionalizar lo que queremos,
es conseguir crear ejercicios que engloben todas las vertientes, sin
olvidar nunca nuestra primera preocupación: potenciar un determinado
principio de juego.
En suma, según este modo de pensar el entrenar, el dicho período preparatorio o
fundamental sólo lo es porque viene antes del período competitivo. En efecto, en
este período hay ya la necesidad de que existan partidos, no exclusivamente para
verificar el nivel que se tiene, sino también como parte fundamental del patrón
semanal -porque aquel que va a ser el patrón semanal durante el período competitivo
debe comenzar a serlo luego desde el inicio-.
¿Por qué se le llama, entonces, período preparatorio o fundamental?¿Tendrá algo
fundamental o especial con respecto al período siguiente? No. Sólo es fundamental
para los primeros partidos. Y, en esta perspectiva, es tanto menos fundamental
en cuanto más tenga de aquello que, tradicionalmente, se dice que debe tener.
EL DICHO PERÍODO PREPARATORIO ES IMPORTANTE PARA
MOURINHO, PERO POR RAZONES MUY DISTINTAS DE LAS EVIDENCIADAS
POR LA NORMA DE ENTRENAR. ES UN PERÍODO
IMPORTANTE PARA PREPARAR AL EQUIPO EN FUNCIÓN DEL MODELO
DE JUEGO DESEADO Y ES UN PERÍODO SIN COMPETICIONES
OFICIALES, SITUACIÓN QUE PERMITE UN TIEMPO DE EXPERIMENTACIÓN,
AJUSTES, REAJUSTES QUE SON IMPORTANTES EN LA
RELACIÓN ENTRENADOR-EQUIPO Y ENTRENADOR-JUGADORES.
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
DESMONTAR EL MITO DEL ENTRENAMIENTO
DE LAS CAPACIDADES CONDICIONALES
Tanto en dicho período preparatorio como durante el cuadro competitivo, la
norma de entrenar dedica buena parte de sus preocupaciones a desenvolver
supuestas capacidades tenidas como fundamentales y, por eso, merecedoras de
particular atención. Fuerza rápida, fuerza resistencia, fuerza explosiva, velocidad
de reacción, velocidad de desplazamiento, velocidad resistencia, resistencia aeróbica
y anaeróbica, etc., son todos “factores entrenables”.
Sin balón, o en los dichos juegos reducidos, la lógica procesual tradicional del
entrenar se subordina a este conjunto de preocupaciones. Por eso se hacen sesiones
de entrenamiento en parques o en bosques, se hacen sesiones dobles, entrenamientos
con intervalos, fartlecks, entrenamientos en circuito o por estaciones,
ejercicios continuados extensivos, continuados intensivos, etc.
Mourinho, como hemos visto, en ningún momento pierde de vista la idea del todo
-de su jugar-. No lo concibe partido en distintos factores y, por ello, resistencia
aeróbica, fuerza resistencia, etc., no son factores que le merezcan atención. Sabe
que algo parecido a eso existe en su jugar, pero como consecuencia del acontecer
del mismo. Y sabe también que sólo el subordinar de todo el proceso de entrenamiento
a la supradimensión táctica, esto es, a la vivenciación/adquisición jerarquizada
de sus principios de juego, le permite movilizar la subdimensión física en la
singularidad que su jugar requisita.
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
Con todo, y en una aparente paradoja, Mourinho se sirve de la subdimensión física
como criterio para calibrar la relación desempeño-recuperación en el patrón
semanal de entrenamiento:
Mis preocupaciones diarias se dirigen a la operacionalización de nuestro
modelo de juego. No en tanto, la estructuración de la sesión de entrenamiento
y de lo qué hacer cada día no está sólo relacionada con los objetivos tácticos,
sino también con el “régimen físico” a privilegiar, en la medida en que
debo tener en cuenta, por ejemplo, los aspectos de la recuperación, particularmente
respecto a la proximidad o no del partido anterior y del próximo.
Por tanto, un día el trabajo táctico-técnico incide más sobre la recuperación
del último partido, otro día sobre lo que yo llamo para simplificar “fuerza
técnica” y así sucesivamente.
Con efecto, concomitante a la adquisición jerarquizada de su jugar, Mourinho se
preocupa por mantener una regularidad semanal en cuanto a la alternancia de los
diferentes patrones de desempeño-recuperación. ¿Por qué? Porque no es posible
biológicamente mantener ininterrumpidamente el organismo a esforzarse en el
mismo registro, solicitando todos los días las mismas cosas del jugar. Es de sentido
común que el organismo, para que esté despierto, necesite también dormir.
Para esforzarse, necesita descansar y recuperar.
En esta línea de pensamiento de Mourinho, la recuperación, en cuanto imperativo
metodológico, sucede/se procesa también en el plano más “físico” alternando el patrón
de contracción muscular dominante y, consecuentemente, alternando entre entrenamientos
más discontinuos y entrenamiento menos discontinuos, pero siempre en específidadmás
o menos compleja. Es decir, toda esta lógica procesual tiene que estar siempre
subordinada al supraprincipio de la especificidad. Si es importante alternar las densidades
significativas de los distintos patrones de contracción muscular, es importantísimo
no perder nunca la articulación de sentido con el modelo de juego. Nunca podemos
olvidar que, hablando de la metodología de Mourinho, hablamos de un proceso de
entrenamiento todo él condicionado a la adquisición de una forma de jugar específica.
Este principio metodológico fundamental en la concretización dinámica de la metodología
de Mourinho puede ser designado como principio de la alternancia horizontal en
especificidad. Hay una preocupación que nunca cambia -la operacionalización del
modelo de juego -, pero la escala a la que eso sucede se va haciendo diversa. Es eso que
permite a los jugadores llegar frescos al día del partido, porque no se están masacrando
siempre las mismas cosas del jugar. Yes una alternancia horizontal porque es cumplida
no a lo largo del día -unidad de entrenamiento-, sino a lo largo de la semana.
Esta brújula procesual es absolutamente indispensable. En el entrenamiento, el
dosificar es garantía para poder progresar.
Para que se perciba la lógica estructural del patrón semanal en su totalidad, es
necesario, aún, asociar el principio de la alternancia horizontal en especificidad
al principio de la progresión compleja.
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
Hay que tener la noción de que, para que se pueda progresar, es también preciso
ordenar, jerarquizar. ¡Esto es lo que lleva al operacionalizar! Pero atención, no es
la convencional progresión de lo general hacia lo específico, del volumen hacia la
intensidad, de lo aerobio para lo anaerobio. Es una progresión que habla respecto
a la jerarquización de los principios de juego de Mourinho, por un lado, y a lo que
sucede con la diferenciación del esforzar a lo largo de la semana, por otro.
Estamos, por tanto, hablando de una progresión como base de fondo de la adquisición
de jugar y ésta acontece, por lo menos a tres niveles: a lo largo de la temporada,
a lo largo de la semana -en función de lo que fué el partido anterior y de
lo que será el siguiente- y a lo largo de cada unidad de entrenamiento. Es, pues,
una progresión compleja, donde cada uno de los niveles se relaciona con los otros.
***
Mourinho desintegra, esto es, rompe en pedazos el complejo de principios, subprincipios,
subprincipios de los subprincipios que van dando cuerpo y alma a su
modelo de juego para, como consecuencia de eso, (re)integrarlos. La integración
es el resultado de la dinámica del proceso, de la vivenciación jerarquizada de sus
principios de juego.
La lógica de distribución por las distintas unidades de entrenamiento se garantiza
por el principio de la progresión compleja y por el principio de la alternancia
horizontal en especificidad, teniendo en cuenta el manoseo conveniente del desgaste
global -“mental-emocional” y “físico” implicados en el solicitar diverso de
la triada relacional de las dichas estructuras locomotora, orgánica y perceptivocinética5
- y de la recuperación. Reténgase que en ningún momento Mourinho desvía
su atención del desgaste “mental-emocional” resultante del grado de complejidad
de los desempeños.
(5) Nos ayudamos de las estructuras locomotora, orgánica y perceptivo-cinética
de los investigadores de la universidad de Laval, pues hayamos pertinente o criterio
subyacente a la construcción de las mismas: identificar la dominancia de una
en relación a las demás en lo que se refiere a la especificidad de acción en cuestión,
cumpliéndose el llamado efecto limitador. Salvaguardamos, naturalmente,
que aquello que se sabia en el momento en relación a cada una de las tres estructuras
mencionadas estaba muy distante del conocimiento actual.
ES NECESARIO ENTENDER LA PROBLEMÁTICA DE LA RECUPERACIÓN
EN DOS PLANOS POSIBLES DE DIFERENCIACIÓN PARA
ANÁLISIS: EL PLANO “MENTAL-EMOCIONAL” Y EL PLANO “FÍSICO”.
ENTRENAR EN CONCENTRACIONES MÁXIMAS RELATIVAS
IMPLICA INTENSIDADES MÁXIMAS RELATIVAS Y, POR LO TANTO,
GRAN DESGASTE “MENTAL-EMOCIONAL”, ES DECIR, SIGNIFICATIVA
FATIGA TÁCTICA.
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
Con partidos domingo a domingo, Mourinho tiene siempre tres días en los que
procura, de una forma más incisiva, el crecimiento de los desempeños del equipo
-miércoles, jueves y viernes- sin que pueda alienar lo que el partido anterior le
trajo y lo que tiene que salvaguardar por no saber lo que el siguiente le va a traer.
¿Qué hace entonces Mourinho en esos tres días en los que el lado adquisitivo del
entrenar está más presente?
Al privilegiar la vertiente táctica, por tanto, la organización que pretendo,
estoy privilegiando todas las restantes componentes del rendimiento, pues es
por necesidad de lo “táctico” que surgen todas las restantes. Es a partir del
trabajo táctico, de la operacionalización de mi modelo de juego, que voy a
conseguir una adaptación específica en los restantes componentes. Si nuestro
“táctico” es singular, todo lo que de él se deriva lo es también. Por eso es
que yo digo que no creo en equipos bien o mal preparados físicamente, sino
en equipos identificados o no con una determinada matriz de juego, adaptadas
o no a una determinada forma de jugar. Porque la adaptación fisiológica
es siempre específica, singular, de acuerdo con esa forma de jugar.
JOSÉ MOURINHO
Juzgo que es importante definir la imagen que quiero dar cuando hablo de
“fuerza”, “resistencia” y “velocidad” en el fútbol. Los conceptos tradicionales
que podemos encontrar en los libros sobre metodología de entrenamiento
son generales y están muy lejos de lo que yo pienso que deben
ser. Yo no perspectivo a la “fuerza”, “resistencia” y “velocidad” desde un
punto de vista cuantitativo, sino contextualizadas a aquello que es el fútbol
y, fundamentalmente, a nuestra forma de jugar.
JOSÉ MOURINHO
MIÉRCOLES: EL DÍA DE LOS PROPÓSITOS
EN RÉGIMEN DE ELEVADA TENSIÓN ESPECÍFICA
Salvaguardando la posibilidad de que en el miércoles aún no exista una recuperación
total en términos “mentales-emocionales” y teniendo en cuenta que el desgaste
“mental-emocional” acarrea consecuencias para el “desgaste físico”,
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
Mourinho hace que este entrenamiento sea el más discontinuo de la semana.
¿Cómo? Transportando para ese día ejercicios cuya relación desempeño-recuperación
resulte en un régimen que aún permita descanso significativo.
La experiencia me dice que tres días después de un partido los jugadores
aún no están completamente recuperados. No tanto físicamente, sino fundamentalmente
en términos emocionales. El desgaste emocional tarde más
en recuperarse que el físico. No tengo ninguna duda.
Es verdad que los aspectos motivacionales pueden apurar la recuperación “mental-
emocional” y, así siendo, los jugadores pueden llegar al miércoles prácticamente
recuperados del partido anterior. Con todo, es preciso tener presente que
Mourinho tiene que garantizar un patrón semanal. Ya hemos visto que es crucial
que así suceda.
Por tanto, cualquier unidad de entrenamiento alterna períodos de esfuerzo -“mental-
emocional” y “físico”- y de recuperación, pero, por las razones presentadas,
será la sesión del miércoles la que más intervalos de recuperación presupone. Es
la más fraccionada, la más discontínua.
La cuestión que se plantea ahora es cómo encaminar los ejercicios para el régimen
pretendido -elevada tensión específica-. La respuesta es simple: jugando con
el espacio, la duración y el número de jugadores implicados, para garantizar una
gran densidad del patrón de contracción muscular deseado.
Partiendo del conocimiento de que las contracciones musculares se pueden caracterizar
por la velocidad de contracción, su duración y la tensión manifestada,
Mourinho crea para este día ejercicios que impliquen significativa velocidad de
contracción, corta duración y tensión elevada como patrón de contracción muscular.
O sea, los ejercicios que crea para los miércoles exigen una gran densidad de
contracciones excéntricas, incluyendo, por eso, un número significativo de paradas,
aceleraciones, cambios de dirección, saltos, caídas, etc.
Reforzamos, con todo, que Mourinho quiere para este día un número significativo
de contracciones excéntricas, aunque los objetivos de cada ejercicio y de la
unidad de entrenamiento sean otros, relacionados con su forma de jugar. Esas contracciones
excéntricas aparecen como un “medio para”, un medio para superar
dificultades relativas a su jugar, un medio para enraizar determinados principios
de juego. Es decir, son siempre los propósitos tácticos, que Mourinho quiere
vivenciar, al exigir tal patrón de contracción.
¿Cuál es, para mí, el significado de “fuerza” en el fútbol? Es tener la
capacidad de arrancar, frenar, cambiar de dirección, saltar para cabecear...
Tenemos que contextualizarlo en función de aquello que son las acciones
específicas de nuestros jugadores en el juego. Tenemos, por tanto, que
trabajar de acuerdo con la especifidad de nuestro juego. Si queremos que
en la unidad de entrenamiento haya un predominio de acciones táctico-
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
técnicas en régimen de “fuerza técnica”, aquello que hacemos es buscar
un conjunto de situaciones de juego donde eso esté presente. Ahora no
tenemos la preocupación de cuantificar si el jugador hace diez o quince
cambios de dirección. Nuestra preocupación es que la situación en sí
arrastre consigo una dominancia de esas acciones.
En este contexto, las preocupaciones de Mourinho se dirigen fundamentalmente
en este día para los subprincipios, subprincipios de los subprincipios, en fin, para
propósitos con menor complejidad -subdinámicas de su jugar-. Y entiéndase que,
en este día, aún quedan residuos de fatiga que no le permiten sacar el máximo provecho
de las exigencias implícitas en la vivenciación de los grandes principios y
sus articulaciones.
No nos podemos olvidar de que, más allá de la articulación de los principios
de juego, es también fundamental hacer la articulación de los subprincipios
de cada gran principio. Por ejemplo, si yo defino la posesión de
balón como principio, no me llega repetirla constantemente en un ejercicio
de 8x8. Eso sería muy reductor, ya que subyacen a esa posesión existen
subprincipios que deben ser entrenados. Lo que hacemos es “ir a buscar”
esos subprincipios, como la posesión con transición de zona o evitar
el pase en primera instancia, y potenciarlos en espacios más reducidos y
con menor número de jugadores. Después, en un contexto con mayor
número de jugadores y espacios más amplios, hacemos la articulación de
esos subprincipios.
JOSÉ MOURINHO
No estará de más insistir en que estamos ante una unidad de entrenamiento manifiestamente
discontinua, en la medida en que son exigidas acciones en intensidad
instantánea significativa y que, por eso, necesitan intercalarse con sucesivos períodos
de recuperación.
No utilizo programas individuales de musculación con mis jugadores para
mantener o potenciar algunas cualidades. No creo en eso. Todo lo que
hacemos se relaciona con nuestro modelo de juego. El gimnasio y las
máquinas de musculación son para el departamento médico, si lo cree
conveniente, usarlo en la rehabilitación de lesiones.
JOSÉ MOURINHO
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
La mejor adaptación es la que se consigue partiendo de aquello que va a perspectivar
una determinada competición. Al pretender jugar de una determinada
forma y al trabajarlo semanalmente, en un contexto todo él orientado hacia
eso, toda la estructura fisiológica se adapta concretamente y de forma específica.
Ya el trabajo con máquinas de musculación presenta varias interrogantes.
Por ejemplo, ¿hasta qué punto el desarrollo muscular que se consigue de
esa forma se identifica con las sinergias musculares que la modalidad y nuestro
modelo de juego requieren? Para nosotros, la adaptación concreta a partir
de las situaciones de juego nos permite direccionar mucho mejor la preparación
del jugador, teniendo en cuenta la competición. La cuestión es ésta: cada
uno opta por el camino que está más direccionado para su objetivo final. El
nuestro es que el equipo juegue como queremos, según nuestro modelo de
juego.
RUI FARIA
El hecho de que en mis equipos haya pocas lesiones no traumáticas no es por
suerte. El entrenamiento juega aquí un papel determinante. El músculo está
tanto más preparado para el esfuerzo y para la temporada cuanto más específico
haya sido el trabajo realizado. Esto es algo evidente, es pragmático y
es básico. ¿Y lo qué es que prepara mejor el músculo? Son las acciones que
denominamos, para más fácil entendimiento, de “fuerza técnica”, esto es,
acciones táctico-técnicas realizadas a intensidades altísimas y a velocidad
elevada. Por ejemplo, una frenada seguida de un contacto físico y de un cambio
de dirección con un sprint es una acción de “fuerza” mucho más específica
que un press de piernas de 200 kilos. Por eso, el músculo está mucho más
preparado y adaptado para el esfuerzo del juego si trabajamos de esta forma.
Por veces, las personas están tan obcecadas con la vertiente física, que sólo
ven el músculo como un órgano generador de trabajo y no como un órgano
sensible. Se olvidan que él es un órgano sensible con una capacidad absolutamente
fantástica de adaptación al envolvimiento regular. Y no hablo sólo del
fútbol portugués, porque, cuando llegué al Chelsea, tenía a mi disposición una
herramienta fantástica, la “Prozone”, pero los relatorios que eran elaborados
lo eran estrictamente en función de la vertiente física: cuantos kilómetros ha
recorrido el jugador “X”; cuantos kms. corrió a una intensidad determinada;
si corrió más en la primera parte que en la segunda; si corrió más en los últimos
quince minutos o en los primeros... O sea, ¡todo en función del físico! Este
tipo de información no me interesa; no en tanto, la “Prozone” es una herramienta
de captación de información absolutamente fantástica. Y, en este
momento, no prescindo de su uso, pero la información que yo obtengo de ella
es completamente diferente de la que era obtenida antes de que yo llegase.
JOSÉ MOURINHO
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
DESMONTAR EL MITO
DE LA RECUPERACIÓN CONVENCIONAL
Tanto se reconoce la importancia de la recuperación que se utiliza la misma como
una de las principales justificaciones para los malos resultados. Declaraciones
como “Tuvimos poco tiempo para recuperar”, “Hubo partido en mitad de la semana
y el equipo acusó el esfuerzo” y “ La temporada ha sido larga y dura y en esta
fase final acusamos el esfuerzo” son más que frecuentes. Incluso en entrenadores
que apenas están envueltos en dos competiciones -Liga Y Copa de Portugal-.
En efecto, no hay ningún entrenador que diga que la recuperación no es un aspecto
fundamental a tener en cuenta en el proceso de entrenamiento y son también
cada vez más los que reconocen que el problema de la recuperación debe ser ecuacionado
en dos niveles: fatiga “física” y fatiga “mental-emocional”. Con todo,
decir no es hacer. ¡En la práctica, la teoría es otra!
Muchos de estos entrenadores que se quejan de la elevada densidad competitiva
a la que están sujetos aprovechan los parones del Campeonato para “recargar baterías”
con el aumento de las cargas físicas. Extraño es también el comportamiento
de aquéllos que por jugar los miércoles un partido de Copa o de competición europea,
intentan cambiar el partido de Liga para el lunes, pero entrenan jueves, viernes,
sábado y domingo. O de aquéllos que dicen que la recuperación es tan importante
como el entrenamiento, pero, estando siempre listos para entrenar dos veces
al día, no son capaces de dar dos días de descanso.
En Portugal se juega los miércoles y ya se solicita que el siguiente partido
se juegue el lunes. Pero se entrena el jueves, viernes, sábado y domingo.
¡Es un absurdo!
JOSÉ MOURINHO
Pero lo extraño de la situación no acaba aquí... El simple hecho de perder lleva
muchas veces a que se entrene más, -en cantidad, entiéndase-. Esto en una de las
alturas en que el desgaste “mental-emocional” más se hace sentir: los momentos
de las derrotas. Más aún, se dice que la fatiga no sólo es “física”, sino “mentalemocional”,
pero, se va a intentar recuperar luego al seguir del partido “físicamente”
a los jugadores, como si esta cuestión no tuviera que verse globalmente -indivisible-
y como si el entrenar al día siguiente por la mañana no fuese pernicioso
para la recuperación “mental-emocional”.
En Portugal se entrena de más cuando se pierde. Los entrenadores, tal vez
influenciados por los conceptos relacionados con la cantidad – que es
para muchos lo mas importante- y por sentir recelo de ser criticados por
la poca cantidad de trabajo, rompen todo el proceso. ¡El Benfica llegó a
tener un entrenador que entrenaba tres horas por la mañana y tres por la
tarde!
JOSÉ MOURINHO
Lo expuesto nos deja ver a todos las enormes incoherencias y confusiones conceptuales
y metodológicas. Es conveniente aclarar por lo tanto cómo Mourinho,
que lidia con densidades competitivas aparentemente sobrehumanas, consigue
mantenerse en todos los frentes jugando para ganar a lo largo de una temporada
deportiva.
Hay que advertir que Mourinho juega partidos casi siempre cada tres días, y que
por la altura en que escribimos estas líneas -mediados de Abril-, sus jugadores ya
han disputado 52 partidos oficiales. Para no hablar de los parones del campeonato
que podía aprovechar para recuperar al equipo, pero ve su equipo reducido a
tres, cuatro o cinco jugadores debido a los compromisos de selecciones nacionales.
¡Me dan ganas de reír cuando oigo a algunas personas hablar de cansancio...
Mis jugadores ya han jugado 52 partidos oficiales esta temporada!
JOSÉ MOURINHO
FATIGA “MENTAL-EMOCIONAL” Y FATIGA “FÍSICA”
Es necesario comenzar por comprender que la problemática de la recuperación
debe ser ecuacionada desde dos planos diferenciables en términos de análisis,
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
PARTE II – UNA REALIDAD CONCEPTO-METODOLÓGICA TRANSGRESORA
aunque éstes apenas existan en total conexión e interdependencia: el plano “mental-
emocional” y el plano “físico”.
Seguramente no provocamos sorpresa al afirmar que la fatiga no se manifiesta
apenas “físicamente”, pues con toda certeza, todos ya hemos tenido, por ejemlo,
un terrible dolor de cabeza al leer algo complejo que exigía total concentración.
Lo que puede constituir sorpresa es el cuanto la fatiga “mental-emocional” contribuye
para el desgaste implicado en el entrenar y en el jugar...
La fatiga más importante en el fútbol es la fatiga central y no la física.
Cualquier equipo profesional mínimamente entrenado, desde el punto de
vista energético, acaba por resistir, con mayor o menor dificultad, aquello
que es el juego. Ahora la fatiga central es aquella que resulta de la capacidad
de estar permanentemente concentrado y, por ejemplo, de reaccionar
inmediatamente y de forma coordinada ante la pérdida del balón.
En efecto, generalmente se le atribuye mucha importancia a la fatiga “física” -fatiga
periférica-, pero el grueso de nuestra preocupación debe incidir sobre la fatiga
“mental-emocional” -fatiga central, del sistema nervioso central-, resultante de la
necesaria concentración táctica decisional implicada en el entrenar y en el jugar.
De ahí que podamos designarla por fatiga táctica, en la medida en que tiene precisamente
que ver con la incapacidad de los jugadores para concentrarse por estar
cansados de hacerlo.
Una de las cosas que hacen que el entrenamiento sea más intenso - cuando
se habla de intensidad se habla normalmente en desgaste energéticoes
la concentración decisional exigida. Por ejemplo, correr por correr
implica un desgaste energético natural, pero la complejidad del ejercicio
es nula y, como tal, el desgaste a nivel emocional tiende a ser nulo también.
Ya las situaciones, complejas, en las que se basa el crecimiento de la
organización de juego, exigen a los jugadores requisitos tácticos, técnicos,
psicológicos y físicos. Es eso que representa la complejidad del ejercicio y
conduce a una concentración mayor.
ES NORMAL QUE OIGAMOS DECIR “AQUÉL JUGADOR ESTÁ CANSADO
Y ES POR ESO QUE NO SUELTA EL BALÓN”. ¿PERO CÓMO PUEDE
ESTAR CANSADO SI SE HARTA DE CORRER CON EL BALÓN? ESTÁ
SIMPLEMENTE CANSADO DE CONCENTRARSE Y DE DOSIFICAR EL
ESFUERZO Y ESO LO LLEVA A LA PÉRDIDA DE ORGANIZACIÓN.
Reténgase así, que la intensidad sólo es posible de ser caracterizada cuando se la
asocia a la concentración decisional y ésta es tanto más exigente cuanto más
variables tenga que articular. Esto quiere decir que puede ser mucho más intenso
un ejercicio poco veloz, pero que implica una articulación determinada, que otro
más veloz pero menos complejo. Cuanto más complejos sean los desempeños
107
vivenciados en los entrenamientos o manifestados en la competición, más desgastantes
son. Por la concentración que exigen, son los que presuponen una mayor
intensidad.
Cuando hablamos de intensidad, hablamos de intensidad de concentración,
porque jugar es, fundamentalmente, pensar, y pensar exige concentración.
Y, si hablamos de un juego de calidad, hablamos en pensar teniendo
en cuenta un referente colectivo -determinados principios del juego- y
eso exige aún más concentración. No es por eso de extrañar que la fatiga
táctica surja antes que la fatiga “física”.
RUI FARIA
LA IMPORTANCIA DE LOS HÁBITOS
El jugar de Mourinho, como cualquier idea de juego que se paute por una organización
colectiva elaborada, y su operacionalización, por la concentración que exigen,
presuponen un gran desgaste “mental-emocional” y, en esta medida, elevada
fatiga táctica. Todavía, Mourinho sabe que el entrenar en específicidad lleva a
que las exigencias de concentración implícitas en su forma de jugar pasen a ser
menores. ¿Por qué? Porque el hábito se traduce en economía neurobiológica.
Como la esfera fundamental del saber hacer es del dominio no consciente y el
hábito es un saber hacer que se adquiere en la acción, el entrenar -el aprendizaje
por la repetición- es un proceso de construcción del ser capaz de jugar en que el
saber adquirido es dominantemente patrimonio del no consciente. Si es así, el
hábito lleva a que la solicitud más compleja de la tríada córtex-cuerpo-acción
quede más salvaguardada, disminuyendo significativamente el esfuerzo neurobiológico.
Por tanto, partiendo del hecho de que, durante un partido, las exigencias de concentración
decisional se derivan tanto de la necesaria atención simultánea a un
conjunto de referencias colectivas -la organización de juego del equipo es algo
que emerge del respeto sistemático por un conjunto de principios- como de la
necesaria constante adaptación frente a la variabilidad e imprevisibilidad de las
situaciones de juego, el hábito lleva a que la atención decisional se circunscriba,
fundamentalmente, al ecuacionar de los matices particulares de cada situación, es
decir, a la gestión del instante, del aquí y ahora.
AL LEER UN LIBRO, AL CABO DE UNA HORA TENEMOS QUE DESCANSAR,
PERO, SI NO ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A LEER, NOS
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
PUENTES PARA LA SOSTENIBILIDAD
CIENTÍFICA DE UNA METODOLOGÍA SUBVERSIVA
Fue casi una constante a lo largo de la elaboración de este libro el sentimiento de afinidad
con diversas áreas de la ciencia. Si el propósito fuese justificar la sostenibilidad
científica de la metodología de entrenamiento de Mourinho, creemos que podrían ser
muchos los puntos de partida.
Hagamos por ello un paseo por un conjunto de conceptos clave que pueden perfectamente
servir de puente hacia una inteligibilidad más científica de una metodología de
entrenamiento subversiva, incluso perturbadora, ¡que funciona! Lo hacemos sin cualquier
pretensión de agotar la aclaración, o de dar una lección. Queremos apenas intensificar
el apetito de los lectores más voraces.
Para eso, nos dimos la libertad de utilizar algunas ideas de autores que, durante la elaboración
de este libro, se convirtieron en una especie de muleta científica. António
Damásio, Benoît Mandelbrot, R. Stacey, Paulo Cunha e Silva, Henri Laborit, Pierre
Jacob, Gilles Lafargue, Alain Berthoz e incluso Filipe Pereirinha o Gonçalves Ferreira
se convirtieron en nuestros compañeros de viaje.
Todos tenemos conciencia de que estamos a diario colocados ante innumerables situaciones
en las que tenemos que escoger. De hecho, decidir lo que hacer es un problema
casi constante en nuestro cotidiano. Así es en la vida, y así es en juego, donde, en cualquier
acción, el primer problema que se le plantea al jugador es siempre de naturaleza
táctica: “¿qué hago aquí y ahora?”.
En este contexto, también es común que se acepte que nuestra capacidad de deliberar
y de ejercer control consciente sobre nuestras elecciones y acciones es lo que nos distingue
de los demás animales.
El gran problema es que el modo de pensar subyacente a los dos párrafos anteriores no
coincide ajustadamente con lo que hoy se sabe sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.
Puede, por ello , constituir una sorpresa el hecho de que, en muchos contextos de nuestra
vida, las tomas de decisión sean no conscientes. ¿Cuántas veces nos ponemos a pensar
que nuestro comportamiento, en el calor del momento, no fue el que queríamos
haber tenido? Muchísimas, seguro.
PARTE III – ACENTUAR LA TRANSGRESIÓN
De hecho, la pregunta “¿lo qué hago aquí y ahora?” mencionada anteriormente,
es, muchas veces, en relación al dominio del jugar, una pregunta no consciente,
con respuesta dominantemente no consciente.
Socorrámonos del texto “Las intenciones inconscientes”6, donde, en debate, el
filósofo Pierre Jacob y el neurocientífico Gilles Lafargue aclaran el nacimiento de
las intenciones en el cerebro e intentan precisar las condiciones en que se toma
conciencia de ellas. Según los autores, una intención7 es una representación mental
muy especial: representa apenas lo que es posible; implica obligatoriamente el
agente en la preparación de la acción; y puede ser, muchas veces, no consciente.
Efectivamente, para ellos, mientras que algunas intenciones son el resultado de
una deliberación consciente anterior a la acción, otras nacen en el calor de la
acción sin que sean siempre premeditadas. Es decir, deben distinguirse dos tipos
de intenciones: las intenciones previas, conscientes, y las intenciones en el acto,
muchas veces no conscientes.
El hecho de que muchas veces la conciencia llegue después de la intención - en
muchas situaciones no es ella la que comanda la intención - nos ayuda a entender
mejor, por ejemplo, el porqué de que un jugador habituado a “jugar por dentro”
tenga extrema dificultad en “jugar por fuera” en un partido en que el entrenador
se lo pidió, por tanto,en un partido en que él tomó conciencia de una nueva función
a desempeñar.
El problema es éste: muchas de las tomas de decisión del jugador, en el calor de
la acción, no son premeditadas, conscientes. El jugador no se pregunta “¿qué hago
aquí y ahora?”: simplemente lo hace. Y lo hace en función de algo: de hábitos
adquiridos, lo mismo será decir, saberes remitidos hacia el no consciente.
De aquí emana la grandiosa importancia del entrenar cuando visualizado en la
perspectiva según la metodología de entrenamiento de José Mourinho. ¡Porque el
hábito es una saber hacer que se adquiere en la acción! Entrenar en especificidad y
tener en la repetición sistemática el soporte de la viabilidad de la adquisición de sus
principios de juego le permite promover el aparecimiento, en el seno de su equipo,
de intenciones en el acto en conformidad con las intenciones previas.
Creemos que es posible afirmar que, con su metodología, la periodización táctica,
Mourinho intenta que los jugadores adquieran un conjunto de intenciones previas
- representaciones mentales - relativas a una forma de jugar específica y después,
en los ejercicios, promover la aparición de intenciones en el acto adecuadas
a las intenciones previas, siendo su intervención fundamental en el sentido de disminuir
las discrepancias entre las mismas.
También nos parece que queda aquí evidente cuánto cuesta alterar comportamientos
y cuánto depende el aprendizaje de la metodología que rije el proceso de entrenamiento.
Quizás encontremos ahora aún más claras las palabras de José Mourinho:
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
La mayoría de los entrenadores no puede decir que necesitan del tiempo
que dicen ser necesario para tener éxito en un equipo. Esa es la mayor
mentira del fútbol, que únicamente les sirve para protegerse. Es decir, a lo
mejor incluso lo necesitan… porque se pierde tiempo con cuestiones que
no son la organización de juego.
En cierto momento del artículo que aquí reflexionamos, uno de los autores hace
una conexión con nuestro comportamiento social:
[…] nuestra responsabilidad es la de formar intenciones previas en conformidad
con las reglas sociales y darles bastante consistencia para que estén en posición de
dominar las intenciones en el acto.
La responsabilidad del entrenador está en… ¡Precisamente!.
Creemos poder afirmar también que, en el entrenamiento, el jugador debe ser libre
para actuar sin actuar libremente. ¿Es esto paradójico? Sólo aparentemente. Debe
ser libre para actuar porque para el aquí y ahora no existe ecuación. No actúa
libremente porque sus intenciones deben tener como telón de fondo el jugar que
se pretende.
Fruto de la discusión entre los varios participantes del artículo, uno de los autores,
a modo de resumen, hace un acreciento sobre el papel de la conciencia en el proceso.
Según él, las intenciones previas son premeditadas y las intenciones en el acto
pueden ser muchas veces no conscientes; en cuanto a la conciencia, es más un
medio de apropiarnos de nuestros actos que un iniciador de la acción.
Si así es, la preocupación de evolución concomitante del saber hacer y del saber
sobre ese saber hacer que la periodización táctica evidencia permitirá constantes
auto-feedbacks positivos en los jugadores, o incluso, más ajustadamente, feedforwards,
con todas las implicaciones positivas que eso acarrea.
Analicemos también un mecanismo de nuestro cerebro referenciado por los autores.
Cuando se realiza un acto voluntario, el cerebro produce una copia de eferencia que
predice instantáneamente los efectos de la acción. Este fenómeno crea en el agente
de un acto voluntario la idea de un lazo de causalidad entre una intención y un efecto.
Como nos dicen los autores, la aproximación entre la conciencia de la causa y la
percepción del efecto es un instrumento privilegiado para el individuo que tiene en
cuenta los acontecimientos de los que es autor y de los que no es autor.
Es la noción de ser agente (o sujeto) la que aquí está en juego, es decir, la manera
como el yo se constituye en la acción (el sentido del yo en la acción), y ésta es
fundamental en cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje - como lo es el entrenamiento
para José Mourinho. ¿Por qué? Porque, además de una simple repetición,
el proceso de aprendizaje necesita una intencionalidad en las acciones -
imbricada en una emotividad - que lo haga ser verdaderamente educativo. Por lo
tanto, cuando el agente toma conciencia de su intención en el acto, a través de la
PARTE III – ACENTUAR LA TRANSGRESIÓN
MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?
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MOURINHO – ¿POR QUÉ TANTAS VICTORIAS?